Vuelta a las noches en blanco,a las lágrimas constantes y a las decisiones impulsivas.
Una vez más,había preferido poner tierra de por medio ante una situación que le desbordaba.Imposible explicar a quién echaba de menos,puede que a la presuntamente feliz que había sido,cuando la vida era tibia.La angustia la hace aferrarse a su objeto de un modo incluso más fuerte que la tranquilidad.El género humano se ha acostumbrado a asociar amor con angustia.
-A esta luz pareces...-...una estrella de cine...-No,una niña.Porque la carencia de ella reside en una falta de afecto que arrastra desde siempre,que lleva grabada a fuego,y que busca llenar desesperadamente.No puede explicarle que el hecho de que él le recuerde tanto a aquel primer Él hace que se sienta atraída y repelida a un tiempo.
Los deseos y el amor, las ausencias y todo lo que se nos escapa de las manos...bueno...siempre amanece...besos.
ResponderEliminarme encantó Closer :)
ResponderEliminarno tenemos punto intermedio..
ResponderEliminarUna sensación tan contradictoria... y real como la vida misma.
ResponderEliminarBesos.
Sonrisas y lágrimas. Miedo y deseo.
ResponderEliminarA veces no se puede elegir... Puedes aceptarlo o no aceptarlo, nada más.
un ensayo sobre la ceguera.. elegir no es precisamente un don humano...
ResponderEliminaryo, a veces, también me siento así aunque, en mi caso, es imposible porque no tengo recuerdos, no poseo ningún EL primigenio
ResponderEliminarpero a veces su presencia también me atrae y me repele a un tiempo
quizá porque ya me he acostumbrado a él, a ese sentimiento hacia él
"El género humano se ha acostumbrado a asociar amor con angustia."
ResponderEliminarA veces la angustia es la única forma de seguir queriendo a un ÉL, pero no seas egoista, enana... a veces los demás él también merecen que la luz de una niña les salpique la frente.
Tenlo siempre en cuenta. "Segundas Oportunidades". Sobre todo para nosotras.