Me pido perdón por todas las noches en blanco. Por el tiempo mal invertido abrazando cactus. Por haber reptado, haberme apagado, dejarme consumir. Perdón por no haberme comportado con dulzura en las discusiones conmigo misma, por el lote completo de números y lágrimas. Por el título de Lady Drama, por las fiestas infernales de zapatos perdidos y cristales rotos, las drogas, las resacas. Perdón por haberme dejado capítulos abiertos antes de pasar al siguiente, por la búsqueda enfermiza de intensidad y magia. Perdón por no haberme perdonado primero.

7 comentarios:

  1. me pido perdon por haber pensando primero en ti..
    antes que en mi ..

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  2. Puede que lo más difícil de esta sea perdonarnos a nosotros mismos.

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  3. Este ejercicio de auto-perdón me parece una idea perfecta. A veces lo necesitamos!

    Besos.

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  4. Describes como me he sentido yo tantas y tantas y tantas veces...
    No necesariamente hay que perdonarse, sólo aprender y rectificar para la próxima, pensar en tí misma y cuidarte sin llegar al egocentrismo, pero valorarte como nadie lo hará porque tú misma eres tu mejor juez.
    Un besito.

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