El futuro es un monstruo al que ya no temo.



La primera vez que estuvimos juntos ya sabía lo cerca que ibas a estar desde entonces. Desde los tobillos a las gafas de sol, eras una especie de carta de las que no pueden guardarse en el cajón de la mesita. Un vaso de la cerveza más cara que nadie dejaría a su suerte en la barra. Ese vestido que anda por sí mismo antes incluso de que te lo pruebes. El clavo que sujeta toda la estantería de mis libros. Eras algo parecido al impulso de dibujar tus fotos. Una habitación de hotel con vistas a lo que venía. Según entraba por la puerta al edificio y te giraste antes de irte quise cambiarlo todo. Empezó a convertirse en vivir con un colocón de lunes a domingo, soportaba tanta felicidad entre los huesos que parecía que iba drogada. No lo hiciste fácil, al contrario, pero conseguía reírme de todo lo malo antes de irme a la cama sabiendo que podría bailar en cada baldosa de la única calle que nos separa jurando que todo estaría en orden. Ajustamos las cuentas y pagaste todos los platos que rompiste, la vajilla entera. Me hiciste volcar, alargaste los segundos y sonó distinto. No era lo de siempre, no era sólo miedo. ¿Sabes lo largas que son las noches para los que están asustados todo el tiempo? Abría los ojos cada media hora sospechando que te despertabas y cedías. Intenté que te evaporases sin saber que de donde no podía fulminarte era de la cabeza, tuviste que recordármelo siete días seguidos. Te regalé mi impaciencia un viernes. El roce de labios después de tanta guerra fue el mejor invento. Nos movíamos por la ciudad en el autobús en el que meses antes me habrías cambiado por la chica de ojos azules, y era bueno. Te observaba mirando al suelo y era bueno. Temblabas con las llaves entre los dedos, me convertí en el motivo de sonrisas y temblores y no había nada mejor. Soportamos lo peor y nada más pudo tumbarnos.




"Al tercer día me preguntó si notaba cómo los días se estaban ensañando con ella.
Le dije que no. Era mentira. Ella decía:
-Cariño, cuando todo lo mío se derrumbe algún pedazo acabará dándote a ti."

5 comentarios:

  1. somos una sola parte..
    lo mio.. es tuyo..

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  2. madre mia qué preciosidad, qué intenso... me ha encantado :)

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  3. Hola: He leído tu escrito, tienes una cualidad excelente para lograr emocionar a quien siente pasión por los temas que desarrollas, felicidades!!! Te comparto una idea que yo lo hago como escritora artesanal, a veces me inspiro y tengo una serie de composiciones y en una pagina del Internet me ayudan a personalizarlo, así poseo varios escritos con mi firma y con derechos de autor, os digo por si es agradable para ti esa idea original, el link os paso es:

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