No he sabido dejar de echarte de menos.
Porque todos estos días en los que estoy harta y la ciudad parece un infierno bajo cero y nada puede con mi gesto de haber perdido y siento que trago cristales rotos lo único que echo de menos es el gris de tu pelo a juego con mi ánimo, tu caricia fría de hombre duro que tiene absoluta adoración por quien corre al lado de su bastón y le imita esperando su risita haciendo eco. Esa vuestra es la complicidad que tanto envidié y quiero tener algún día, esas cintas en las que él te llamaba artista, pidiéndote otra canción, una bonita que no hable de pasados, que no raspe las rodillas, que recuerde la muñeca sin la que no podías dormir, el globo que perdiste aquella tarde y todas las tiendas que recorristeis buscando otro-tenía que ser del mismo color-para sustituirlo. Sería más fácil si hubiera heredado de ti esa facilidad de hacer feliz a la gente sin fruncir el ceño en el esfuerzo. Es injusto no haber llegado a conocer los surcos de los disgustos que nunca te he dado, tus opiniones sobre ellos, que han llenado y vaciado mi vida por temporadas. Pero te veo en otras calles, en otras miradas retorcidas por el paso del tiempo, en otros bancos en parques llenos de luz que aún no existían cuando decidiste irte, en fruterías donde nos reíamos haciendo bodegones imaginarios para mi arte con la pintura de dedos, tu decoración favorita de neveras. Vendería la mitad de mis días por una semana al contado para mirar por la ventana juntos, para enseñarte los deberes hechos y decirte que todos los Noviembres sigo esperando que me eches una mano y soplemos a dúo como antes para apagar las velas de mi tarta.
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Precioso. Me ha recordado tanto a mi abuelo que hasta duele. Le echo tanto de menos que me duele el destino que nos separó y que nunca nos dejó que me viera crecer.
ResponderEliminarMe ha encantado :)
Un beso.
Precioso.
ResponderEliminarYo también echo de menos unos bigotes blancos cada noviembre.
Qué triste y bello a la vez... Piensa que siempre estará a tu lado, soplando las velas de esa tarta aunque no lo puedas ver, porque mientras que lo mantengas en tu recuerdo él no se irá, jamás. Gracias por recordármelo. :)
ResponderEliminarNo sabes cómo has sabido llegar con este escrito.. Noviembre tiene ese no sé qué de melancolía y ternura que nos envuelve a todos..
ResponderEliminarMe encanta lo que escribes! me he leído creo que todo tu blog...y esas historias que ponías que tenías con un chico, que siempre estabais que si ahora sí y ahora no...
ResponderEliminarAdoro tu blog! :)
Increible...estoy enganchada a tu blog.
ResponderEliminarMe identifico muchísimo contigo y de alguna manera me ayudas.
Escribes muy bonito;)
vuelveee! :)
ResponderEliminarHola: He leído tu escrito, tienes una cualidad excelente para lograr emocionar a quien siente pasión por los temas que desarrollas, felicidades!!! Te comparto una idea que yo lo hago como escritora artesanal, a veces me inspiro y tengo una serie de composiciones y en una pagina del Internet me ayudan a personalizarlo, así poseo varios escritos con mi firma y con derechos de autor, os digo por si es agradable para ti esa idea original, el link os paso es:
ResponderEliminarwww.cancionespararegalar.com
También podéis hacer una canción personalizada para dedicársela a alguien en especial, una boda, un cumpleaños, para tu pareja o novio, etc... Os recomiendo por la utilidad que podría tener, gracias por tu espacio y muchas felicidades! Espero ayudar!!!!
bonito dolor, tanto cuando añoras o si eres el añorado, es bonito sentir un dulce dolor, aunque sea mas doloros ser añorado y añorar a la vez
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